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16 abr. 2015

Gifiti, una bebida estimulante y medicinal en Honduras

Hace 12 años, cuando sus hijas eran unas adolescentes, Zenon Valentín Amaya y su mujer Petrona Róchez Harry comenzaron a embotellar la tradición ancestral porque estaban seguros que en sus manos tenían un negocio redondo.

Zenon Valentín Amaya.
En 2015, este matrimonio y sus seis hijas (de 34, 30, 28, 26, 23 y 21 años) tienen una pequeña empresa en El Progreso, Yoro, que produce y provee gifiti a tiendas de Roatán, La Ceiba, Trujillo, San Pedro Sula, Valle de Ángeles y otros sitios turísticos. 

Valentín creció en la comunidad Triunfo de la Cruz, Tela, Atlántida y ahí aprendió de sus padres a preparar esta bebida, ícono de la etnia garífuna, que es consumida por hondureños y extranjeros porque tiene una doble función.

“El gifiti que nosotros preparamos alegra (embriaga) a quien lo toma, es medicinal y da fuerza, nuestros padres y abuelos lo tomaban antes de ir a trabajar. Es por eso que nosotros hemos logrado aumentar las ventas”, dijo Valentín.

El 50 por ciento de la población garífuna asentada en el Litoral Atlántico prepara, de manera casera, gifiti para consumo doméstico o con fines comerciales, sin embargo, no todos los que buscan el lucro han logrado ganar mercado como la familia Valetín Róchez.

La clave del logro comercial del gifiti preparado por la familia Valetín Róchez estriba en una antigua y exótica fórmula, en un secreto que todos ellos saben guardar y a la cual nadie más tiene acceso.
La mayoría de garífunas tiene como base, para preparar el gifiti, seis hierbas ampliamente conocidas por todos ellos, la manzanilla, pericón, anís, cuacú y palo de hombre, en cambio esta familia le mezcla seis plantas más.

Los Valentín Róchez producen dos tipos de gifiti, uno preparado con aguardiente y otro con agua purificada. El primero, antes de embotellarlo, lo fermentan en barriles de caoba y cedro, durante 15 días, 25 días, un mes, 40 días y tres meses. Cuando se trata de la versión libre de licor simplemente lo hierven. 

“Este gifiti ayuda, porque tiene todas esas hierbas, como medicina contra los quistes en el vientre, cáncer de próstata, infertilidad. Aumenta los glóbulos rojos. Un trago cada nueve días ayuda a fortalecer los pulmones y a eliminar la grasa del corazón y de los intestinos”, dijo Valentín. 

Hace más de una década, esta familia garífuna producía una pequeña cantidad de botellas (de un litro y medio litro) para un número reducido de compradores, actualmente, vende alrededor de 600 unidades al mes.

La demanda del gifiti preparado de la familia Valetín Róchez ha aumentado tanto que han designado a Claudia Carolina, una de las seis hijas, como jefa de comercialización. Ayer, ella se encontraba en Miami, Estados Unidos, donde tienen clientes.

Robo
En los últimos días, la familia Valetín Róchez bajó la producción porque los ladrones les robaron cuatro barriles de cedro y seis de caoba.

Celebración
El 12 de abril, los garífunas celebran el aniversario de su llegada a tierras hondureñas. Este mes cumplieron 218 años.


En el mercado de artesanías del barrio Guamilito los comerciantes venden gifiti en botellas de litro y medio litro.

La manzanilla, utilizada en todo el mundo por sus poderes medicinales, es uno de los componentes fundamentales del gifiti.

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